Niños que conviven o poseen en casa perros y gatos podrían ser más propensos al desarrollo de alergias por dichos animales en etapas posteriores de su vida. Estudio revela que en comparación con  los bebés que nacen en hogares libres de gatos, los que crecieron con éstos tenían la mitad de probabilidades de ser alérgicos a ellos en la adolescencia según un importante portal de internet experto en temas médicos.

Crecer alrededor de un perro también  redujo el riesgo de alergias a los perros para los niños, pero no para las niñas.

La exposición a las mascotas en cualquier momento después del primer año de vida pareció no tener ningún efecto sobre el riesgo de alergias. Investigadores sospechan que la exposición temprana a alérgenos de mascotas fortalece el sistema inmunológico y ayuda al niño a desarrollar una inmunidad natural.

Éste no es el primer estudio que encuentra que tener un animal doméstico puede proteger a los niños de las alergias, pero es el primero en seguirlos hasta los 18 años.

En el estudio se recolectó  información de 566 niños y sus padres acerca de la exposición de los pequeños a animales domésticos bajo techo y su historial de alergias. Cuando cumplieron 18 años, los investigadores tomaron  muestras de sangre y las examinaron para detectar anticuerpos que combaten los alérgenos de gatos y perros.

Los adolescentes que vivieron con un gato durante su primer año de vida tenían un riesgo 48% menor de alergia a los gatos que sus compañeros, y los adolescentes que vivieron con un perro tuvieron un riesgo 50% menor de alergia.

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